jueves, 5 de marzo de 2020

La Dictadura Franquista. S. XX

Un régimen dictatorial

a raíz del golpe de Estado de 1936, fallido, y la posterior Guerra Civil entre 1936 y 1939, donde obtuvo la victoria el Ejército Nacional, en 1939 Franco, no quería implantar una dictadura militar, sino que pretendía crear un nuevo orden político “regenerador de España”, que expulsase toda idea de democracia liberal.

El nuevo Estado Franquista se caracterizó por:

La concentración de poderes en Franco, que adopta el título de Caudillo, a semejanza de otros líderes autoritarios. Franco fue líder absoluto de España durante 36 años.
-Un totalitarismo inspirado en los regímenes fascista italiano y nacionalsocialista alemán. Se suprimió la Constitución de 1931 y, con ella, las libertades y los derechos democráticos. Se prohibieron los partidos políticos y los sindicatos, y solo se permitió el partido y el sindicato oficial.

-El carácter unitario y centralista del estado.  Se abolieron los estatutos de autonomía republicanos y se fomentó la marginación de la lengua y cultura propias de Cataluña, País Vasco y Galicia.

-La constante represión de los vencidos y de la oposición, que se ejerció de una manera sistemática y planificada.

-El control de los medios de comunicación, que estaban sujetos a una rígida censura y eran usados como aparato de propaganda del régimen.


Milicianos republicanos caídos prisioneros de los sublevados durante la Batalla de Guadarrama, 1936
 Fuente: Museo Nacional centro de arte Reina Sofía

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Mujeres suplicando a los soldados rebeldes por la vida de sus familiares prisioneros, 1936.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Represi%C3%B3n_franquista#/media/Archivo:Women_pleading_with_Rebels_for_Lives_of_Prisioners,_Constantina,_Seville_-_Google_Art_Project.jpg
Licencia: Creative Commons



El apoyo del ejército, del partido y de la Iglesia

El ejército se configuró como un instrumento de la represión política y participó activamente en el poder, ya que una parte de los ministros y los gobernadores civiles fueron militares.
Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista se convirtió en el único partido y fue un gran instrumento de difusión del discurso oficial del régimen y ejerció el control de los medios de comunicación y propaganda.
Para lograr los apoyos sociales el partido creo cuatro organizaciones: el Frente de Juventudes, se encargaba del adoctrinamiento de los jóvenes; la Sección Femenina, su misión era formar a la mujer con sentido cristiano y nacionalsindicalista; el Sindicato Español Universitario (SEU), que pretendía encuadrar y controlar a los universitarios, y la Central Nacional Sindicalista (CNS), que integraba a patrones y trabajadores en una misma organización.
La Iglesia católica tuvo un papel importante en la justificación y defensa del régimen franquista, que se definía como Estado confesional católico.


Las actitudes sociales

Se dividieron en tres grupos: apoyo, pasividad y rechazo.

-Apoyo: en principio fueron las clases más altas que recuperaron la influencia económica, social y política perdida durante la Segunda República, y de buena parte de los pequeños y medianos propietarios agrícolas del norte de España, sectores que habían respaldado el alzamiento militar de 1936.

-Pasividad: las clases medias constituían un sector políticamente desconcertado, debido a que durante la Guerra Civil se habían visto claramente desbordadas por la revolución social, por eso del rechazo que la dictadura inspiraba en los sectores de mayor tradición democrática, el trauma de la guerra atemorizó a la clase media, que desarrolló una actitud mayoritariamente pasiva ante la dictadura.

La mayoría de los sectores populares se consideraban perdedores de la Guerra Civil, por lo que fueron sometidos a una extrema vigilancia y represión.
Solo una pequeña parte de los sectores populares se oponían al régimen directamente.


Las familias del régimen

En la dictadura Franquista las familias que tenían mayor poder eran los grupos que habían mostrado su adhesión incondicional a Franco. Dentro del franquismo había diferentes tendencias ideológicas que rivalizaban por tener el máximo poder e influencia.
Al comienzo de la dictadura los grupos que predominaban eran: falangistas, carlistas y monárquicos. También tuvieron algo de reconocimiento los grupos incorporados durante la guerra como la CEDA.
La Iglesia también influyó mucho en la vida política del régimen a partir de diversos grupos de presión de inspiración católica, como la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNDP), durante los años 1940,195 y Opus Dei a partir de 1960.


La represión contra los vencidos

El régimen franquista nunca mostro misericordia contra los vencido ni parecía que buscase una reconciliación y los vencidos eran mandados a la cárcel, perseguidos, torturados e incluso ejecutados. A parte se incitaba a la población a que les denunciase por lo que se habría una gran brecha entre vencidos y vencedores.
Se trataba de difundir un miedo a la población y callar cualquier intento de disidencia. Esta etapa fue conocida fue un “tiempo de miedo y de silencio”, las personas no hablaban de política y no hablaban sobre su pasado, por lo que se produjo una despolitización forzada.
El ejército se convirtió en el juez de todos los juicios de la posguerra hasta 1963 que se creó el Tribunal de Orden Publico (TOP).


La consolidación del Franquismo (1939-1951)

Cuando las dictaduras fascistas de Europa perdieron la guerra en 1945, el franquismo tuvo que asumir que debía alejarse del fascismo y se declaró como un régimen católico, conservador y anticomunista, cuyo objetivo final era alcanzar la monarquía en el momento adecuado.
Estos hechos llevaron a la marginación del falangismo más radical de los puestos relevantes del régimen y se suprimió el saludo fascista.


Los años del boicot internacional (1945-1947)

La posguerra mundial supuso un aislamiento internacional para el régimen de franco. La hostilidad mostrada por las democracias occidentales se puso de manifiesto cuando condenaron explícitamente al régimen de franco, impuesto por la fuerza gracias a las potencias fascistas derrotadas.
El gobierno de Francia con España y un acuerdo de la asamblea general recomendó la retirada de los embajadores en las embajadas. Franco y los grupos que le apoyaban se mantuvieron firmes en el poder y la condena internacional fue presentada como una maniobra extranjera para desprestigiar al país y llevar a los españoles a una nueva guerra civil.
Debido a la continuidad del franquismo el dinero que envió EEUU para la reconstrucción de Europa a España no le toco mucho dinero y fue excluida de la nueva alianza defensiva occidental, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).


La guerra fría salva al Franquismo

En 1947 estalla las dos potencias del momento son dos ideologías contrarias EEUU y la URSS por lo que a EEUU le beneficiaba tener aliados en vez que estar luchando contra el régimen franquista, por lo que el franquismo pudo sobrevivir gracias al comunismo.


Del falangismo al nacionalismo

La huelga general de Bilbao en marzo de 1948 y el movimiento popular de Barcelona de 1951, llevaron a Franco en 1951 a remodelar su gabinete de gobierno y acercarse más al nacionalismo y no al falangismo.


Las normas de comportamiento social

El franquismo impuso normas para toda la sociedad, en todos sus ámbitos, a parte también puso una fuerte censura, todo tipo de evento de comunicativo como una obra de teatro, una conferencia, los medios de comunicación y películas.
Se obligaba a dar culto a Franco y ensalzaban las acciones del franquismo en todos sus avances y virtudes.


El sometimiento de la mujer

Para la mujer el franquismo supuso la pérdida total de derechos y libertades obtenidas en la segunda república. Las mujeres perdieron todo su poder político y jurídico, se limitaban a unos trabajos que permitían el estado y la diferencia salarial estaba bien vista, además la mujer no podía poseer propiedades y si quería vender algo tenía que ser con la aprobación del marido. La figura de la mujer era la de cuidar el hogar y criar a los niños, una mujer que estuviera embarazada era despedida en el momento de su conocimiento y si después de tener al hijo volvía no podía volver a trabajar.


Una educación para adoctrinar

La iglesia se convirtió en el educador de los niños y le enseñaban la obligatoriedad de la religión y de la Formación del Espíritu nacional, en estas asignaturas les enseñaban los principios básicos de la doctrina falangista y era impartida por miembros del Movimiento.
La educación mixta se prohibió, ya que la mujer debía de ejercer de madre y esposa, por eso su educación debía ser diferente y separada de los hombres.



Niños en el patio de la prisión maternal instalada en la cárcel de Ventas, 1955
 Fuente: Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.

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La oposición exterior: los republicanos del exilio

Más de 400.000 republicanos huyeron al sur de Francia o al norte de África, a finales de la guerra civil. Durante la ocupación alemana de Francia muchos españoles huyeron a México donde fueron bien recibidos, aunque algunos decidieron unirse a los frentes de la Resistencia francesa o al frente para luchar en la segunda guerra mundial.


La resistencia en el interior

La oposición tuvo muchos problemas para rehacer sus partidos, y el partido que más logro reconstruirse fue el PCE.

A grandes rasgos se puede dividir la actuación de la oposición en tres etapas:

-Primera etapa de 1939 hasta principios de 1944.
La resistencia que había en el interior del país era pequeña y poco notoria, lo único que destacaba eran las guerrillas y entre ellas destacaba sobre todo “maquis”.
A partir de 1948 los anarquistas y los comunistas decidieron abandonar la lucha armada, pero los maquis siguieron con la lucha armada durante la década de los 50. La dura represión causo la muerte de unos 3000 guerrilleros y 20000 detenidos como cómplices.

-Segunda etapa de 1944 a 1947.
Esta etapa se caracterizó por la caída de las potencias del eje. Las fuerzas opositoras se aliaron para provocar la caída del régimen franquista y se aliaron con los monárquicos para rodearse de Juan de Borbón y volver a instaurar la democracia en España.

-Tercera etapa de 1948 a 1951.
En esta etapa se sabía que ninguna potencia quería acabar con el régimen franquista y también se sabía que las guerrillas no iban a poder acabar con el franquismo, además la guardia civil había acabado con casi toda la resistencia política en el interior.
En la resistencia de los exiliados se hizo evidente el distanciamiento con la realidad de la política española y atascada en polémicas heredadas de la Guerra civil, al final la oposición interior acabó siendo la más efectiva contra la dictadura.


El resurgimiento de la conflictividad social

Los primeros conflictos fueron los trabajadores de la clase media con las malas condiciones de trabajo que tenían en 1940. El PCE abandono la actividad armada en 1948 y se dedicó a la política clandestina en el interior del país.
En 1946 se produjo la primera huelga general en Manresa (Barcelona) y en 1947 en el País Vasco.
Otro movimiento opositor al régimen fue el de los estudiantes universitarios que se oponían al sindicato oficial de estudiantes (SEU), que reclamaban una reforma de la universidad y libertades políticas. A pesar de las duras intervenciones policiales y represión académica, el movimiento se extendió a otras universidades españolas.

BIBLIOGRAFÍA
Álvarez Rey y otros, Historia de España, Vicens Vives, Barcelona, 2016.

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