A pesar de todos
los problemas, Felipe II logró un gran triunfo político.
Completó
la obra unificadora iniciada por los Reyes Católicos. La nobleza se
apartó de los asuntos de Estado, y se sustituyó por secretarios
reales procedentes de clases medias. Al mismo tiempo se dio forma
definitiva al sistema de Consejos, se codificaron leyes y se
realizaron censos de población y riqueza económica.
Durante
toda su vida tuvo una salud muy delicada y especialmente la gota fue
la que más le afectó, llegó a perder la movilidad de la mano
derecha.
Hasta
el día de su fallecimiento, el 13 de septiembre de 1598 en el
monasterio de El Escorial, sufrió una gran agonía de enfermedades
durante 2 meses que fueron artrosis, fiebre alta e hidropesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario